En una de esas reuniones de ministros de países miembros de la Unión Europea (UE), se acordó la introducción de un sistema europeo común de patentes que permitirá a empresas centralizar sus registros de patentes.
Este nuevo sistema vendra acompañado por la nueva Corte Europeo de Patentes, que también centralizará las protecciones jurídicas y, se supone, unificará las evaluaciones y las penalidades.
La Comisión Europea (CE) dice que empresas europeas ahorrarán casi €290 millones al año, sólo en gastos legales, con un sistema que les permitirá registrar en sólo un lugar y no en los múltiples lugares que empresas ahora deben efectuar para protegerse a nivel europeo. Por no hablar de ahorros adicionales también, en personal y otros.
Esta clase de centralización facilita las protecciones e incentiva la innovación, dos buenos objetivos. Aunque este nuevo sistema no reemplaza la necesidad de los países de establecer las condiciones para que la innovación florezca.








