Como se ha visto, en España el nuevo gobierno ha anunciado lo que ha llamado su ‘reforma laboral’ y la realidad es que lo que hemos visto se puede llamar algo completamente distinto: ¡resolver la crisis sobre las espaldas de los trabajadores‘.
Hace bastantes años que estoy hablando de la necesidad de liberar el mercado laboral español, de su flexibilización, en trabajo, en despido y en sueldo. Cuando a principios del 2006, en pleno boom económico, decía que había una coincidencia entre el bajo desempleo y los contratos basura, estaba animando a considerar que las barreras artificiales al mercado laboral y que las manipulaciones de salarios con sus negociaciones centrales no eran la mejor forma de crear empleo y de mejorar el mal ambiente laboral. Estábamos en boom y el nivel de desempleo había bajado mucho, pero seguía bastante por encima del nivel de los países comparativos. Algo no funcionaba.

