
El Banco de España quiere clarificar la exposición inmobiliaria de las entidades financieras y cuántos activos inmobiliarios tienen adjudicados dentro de sus balances a partir del 2011. Las primeras de la clase en publicar estas cifras en la CNMV han sido Bancaja y la CAM, con 3.595 M€ y 3.213 M€ respectivamente haciendo un total de más de 6.800 millones de euros en inmuebles dentro de su balance.
Estos inmuebles tienen su origen en daciones en pago, ejecuciones hipotecarias y resto de procedimientos que existen para intentar recuperar la deuda. En este sentido, estas cifras tienen varias lecturas desastrosas. La primera, la propia que dan las entidades al valor de estos inmuebles, dado que se califican como “activos inmobiliarios adjudicados que no son rentables”. Bien, al menos somos conscientes de que tenemos una bomba de relojería en el balance.








El domingo en El País Negocios se hizo un análisis muy exhaustivo y sobretodo pesimista de la situación inmobiliaria en España. Justo lo que no se decía hace un año o incluso dos, cuando esto se veía venir, se dice ahora. Muchos nos quejábamos entonces de que la prensa española le diera la espalda a un problema que estaba latente y que la prensa extranjera señalaba. Sin embargo, ahora parece que todo el mundo lo tiene claro.


