
En estos momentos de complicación económica, casi nadie está preocupado por lo niveles de inflación, ya que dicen que hay otras prioridades muy importantes y más urgentes. Otros dicen que no debemos preocuparnos por un poco de inflación, ya que la crisis financiera y el desempleo son los problemas que deberían tomar toda nuestra atención y nuestra prioridad.
Algunos siguen con esa vieja y fracasada idea, aunque no muerta todavía, de que, como nuestros problemas son desempleo y estancamiento de la economía, no sólo no es malo pero nos vendría bien tener inflación para, así, reactivar la economía. Estos quieren volver a la fórmula de la desprestigiada curva de Phillips, que dice que hay una relación inversa entre el desempleo y la inflación y que, como consecuencia, si queremos menos desempleo, debemos aceptar más inflación. Para los que le conocemos, no sorprende que Paul Volcker no está de acuerdo con este planteamiento.


El economista estadounidense Edmund S. Phelps es el Premio Nobel de Economía de 2006, concedido por el banco central de Suecia, oficialmente llamado el premio Sveriges Riksbank en ciencias económicas en memoria de Alfred Nobel.