<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0">

  <channel>
	<title>El Blog Salmón</title>
	<link>http://www.elblogsalmon.com</link>
	<description>Weblog colectivo dedicado a la economía, las finanzas y el mundo de la empresa, sin olvidar la economía doméstica.</description>
	<pubDate>Tue, 17 Jul 2007 18:26:09 GMT</pubDate>
	<generator>http://www.elblogsalmon.com</generator>

	
    <item>
      <title><![CDATA[El cliente no siempre tiene razón]]></title>
      <link>http://www.elblogsalmon.com/2007/07/17-el-cliente-no-siempre-tiene-razon</link>
      <guid>http://www.elblogsalmon.com/2007/07/17-el-cliente-no-siempre-tiene-razon</guid>
      <pubDate>Tue, 17 Jul 2007 18:26:09 GMT</pubDate>
      <author>IC</author>
      <description><![CDATA[	<p><img id="image5035" src="http://img.elblogsalmon.com/2007/07/dans.jpg" class="centro" alt="dans" /><strong>Tengo el inmenso placer de leer a Enrique Dans desde hace tiempo</strong>. Unas veces estoy de acuerdo y otras no, pero casi siempre los temas son interesantes, amenos y variados. En su entrada de <a href="http://">&#8220;A la calle, por quejarte&#8221;</a>, trata un tema, para mí, apasionante: <strong>La gestión de salida de los clientes</strong>. Se escriben innumerables páginas, virtuales y reales, sobre estrategias para la captación y fidelización de clientes. Pero <strong>nadie parece hablar sobre la planificación y procedimientos para que determinados clientes dejen de serlo.</strong> Quizás, porque para algunos, sólo el pensar en ello les parece políticamente incorrecto y empresarialmente suicida.</p>

	<p>Y sin embargo creo que no es así. No hace falta aplicar el <strong>Teorema de Pareto</strong>, para darse cuenta de que <strong>sólo un bajo número de clientes nos aporta un alto número de ventas y de margen</strong>. Existen multitud de clientes que no llegan a esos niveles. Periódicamente en las empresas se lucha contra esto, intentando elevar la cuota de ventas y o margen en esos clientes deficitarios. <strong>En muy pocas organizaciones van más allá, definiendo su estándar de cliente: en un tiempo x me tiene que dar un negocio y con un margen z, y todo ello dentro de un marco de relación mínimo.</strong> Si no lo consigo, y de mi análisis extraigo que ese cliente es deficitario y que le estoy dedicando recursos que no se merece, debo prefijar un plan de salida. Como digo muy pocas empresas lo hacen, pero para mí <strong>esas pocas son las verdaderamente orientadas a resultados y a clientes. Buscan dedicarse a sus verdaderos clientes y con ello maximizar su beneficios.</strong>. En este sentido, <a href="http://artesaniaenred.blogspot.com/2006/10/idea-radical-menos-orientacin-al.html">comparto el fondo de este post de Julen</a>.<br />
</p><a name="more"></a><br />
Frente a esta postura esta <strong>la teoría clásica de la orientación al cliente o la máxima de &#8220;El cliente siempre tiene razón&#8221;</strong>. Alguno denominaba esto como una filosofía empresarial de Peter Pan, o filosofía empresarial buenista. Comparto esa visión. La frase de El Corte Inglés es una excelente  frase publicitaria pero no es real (alguien ha oído &#8220;el empleado siempre tiene razón&#8221; o &#8220;el contribuyente siempre tiene razón&#8221; o&#8230;.). Lo que sí que creo es que<strong> el cliente siempre tiene SUS razones</strong>. Otra cosa es que sean compatibles con nuestra visión y modelo de negocio, o que en como en el caso expuesto, sean directamente dañinos. Con perdón, unos tocapelotas.</p>

	<p>En la práctica <strong>muy pocos se atreven a echar directamente a un cliente, como en el ejemplo de Enrique</strong>. En el sector financiero se dedican a martirizarlo con comisiones superiores a la media, con denegaciones de riesgo, o con un cierto trato brusco, buscando que el tome la decisión de irse. Al igual que Dans<strong> tampoco comparto el realizar demostraciones de fuerza con mailings masivos</strong> de ahí te quedas, pero creo que es peor esta tortura china. Es mejor<strong> comunicárselo cara a cara al cliente</strong>, como en una entrevista de despido en el trabajo, indicándole porque <strong>estimamos que no le podemos atender como un cliente de su categoría se merece</strong> y señalándole o facilitándole otras alternativas. Si después de eso no cierra el mismo su posición como cliente, siempre nos quedara el citado recurso de la carta.</p>



 ]]></description>
    </item>
	

  </channel>
</rss>
