
En un mundo donde siempre tenemos que tomar decisiones, no es fácil tomar la decisión correcta ya que los términos de las decisiones no siempre están claras y raras veces uno tiene disponible toda la información necesaria para tomar la decisión más acertada. No obstante, incluso cuando la decisión que se tiene que tomar es relativamente fácil, nuestras mentes lo complican, según un Estudio de Rom Schrift, de la escuela de negocios, Wharton, y de Oded Netzer y Ran Kivetz de la universidad de Columbia.
Que tenemos que tomar muchas decisiones en el mundo de los negocios está claro, el problema es que estas toman energía mental, generan estrés, consumen tiempo e, incluso, estos impactos pueden llevarnos a tomar las decisiones equivocadas, incluso cuando la decisión es relativamente simple. Nos resaltan tres formas de cómo nuestras mentes pueden complicar decisiones, que, en principio, deben ser relativamente fáciles, y que explican en el artículo vinculado:


Hoy como es día 29 me voy a permitir una vez más introducir un texto humorístico sobre economía y empresa (recordemos