En varios países de Oriente Medio y del Norte de Africa, hemos visto movimientos democráticos que, en algunos casos, han causado cambios importantes para los países que los han vivido. Adicional a estos movimientos políticos, también se han visto impactos económicos y financieros muy importantes. Los costos experimentados se deben tener en cuenta ahora que estos países están volviendo a algo de normalidad y en caso de que la comunidad internacional decida ayudar a estos países en sus procesos de transición.
La consultora, Geopolitici, ha elaborado un Estudio (PDF) que intenta medir, a groso modo, algunos de estos impactos económicos. Sus conclusiones son que, los trastornos de distintos niveles que se vivieron en Libia, Siria, Egipto, Túnez, Bahrein y Yemen han causado impactos sobre los PIB de $20.560 millones, mientras las pérdidas a las cuentas públicas suman $35.280 millones. En algunos países, las caídas de los ingresos a las arcas públicas han sido espectaculares, con una reducción del 77% de los ingresos estatales de Yemen y 84% de Libia.
Para definir los costes, hay algunos que son más claros y más fáciles de medir que otros, incluyendo los siguientes:
- Los impactos al Producto Interior Bruto (PIB) incluyen la pérdida de producción y de productividad.
- Los costes a las finanzas públicas, como los aumentados gastos y la reducción de los ingresos.
- Costes difíciles de medir incluyen los costos humanos, las pérdidas de ingresos privados y las pérdidas y los daños a la infraestructura.
