Valeriano Gómez ha calificado de obscenos los salarios altos y aboga abiertamente por la regulación de los salarios en su parte superior. Según el propio ministro (ver vídeo), los salarios altos son obscenos, fundamentalmente a nivel de los ejecutivos, dado que ha realizado la comparación entre los trabajadores de la empresa y las retribuciones que perciben los asalariados. Esta obscenidad, la ha encadenado con la moderación salarial, por lo que las soluciones pasan por incrementar la tributación a los salarios altos e incluso regular los techos salariales.
Pero claro, siempre que hablamos de este tipo de asuntos, es importante poner en perspectiva la obscenidad salarial y señalar directamente con el dedo a qué baremo salarial nos estamos refiriendo, porqué es obsceno cobrar mucho y cómo se piensa regular este tipo de asuntos. En primer lugar, partiendo del más alto grado de obscenidad salarial, más de 600.000 euros anuales por ejemplo, sólo tenemos 5.290 trabajadores que cobran por encima de esta cuantía en el año 2009. Oh sorpresa que nos dan las estadísticas tributarias.


En este mundo multinacional e internacional, especialmente el empresarial, se esperaría que los altos ejecutivos, notablemente los que trabajan en sectores globales, estén metidos en un mercado de empleo multinacional. Eso es lo que deberíamos ver, ya que cuando están negociando sus crecientes sueldos, utilizan argumentos como la comparación con los sueldos de sus comparativos, es decir, los sueldos de los otros ejecutivos que podrían acceder a su puesto o, por lo contrario, comparando con lo que están pagando las empresas que podrían llevarse al ejecutivo.