A finales de agosto, comienza la campaña de la vendimia francesa y cada año, más españoles, funamentalmente andaluces, valencianos, murcianos y manchegos se decantan por la emigración como vía para trabajar una parte de la temporada. El pais vecino lleva necesitando mano de obra agrícola desde los años 70, y aunque a principios del año 2000, los trabajadores que acudían a la vendimia eran casi residuales, desde el año 2007, el cupo de emigrantes no deja de aumentar.
Para este ejercicio, está previsto que se desplacen 14.000 españoles a recoger la uva francesa, incrementándose levemente en u7an 3,5% desde el año anterior, pero el repunte es de un 40% desde el año 2007. Aún así, estamos muy lejos de los 85.000 trabajadores que se desplazaban en los años 70 en cada temporada para la recogida de la uva.

