Resulta curioso que a pesar del extraordinario incremento de la recaudación por concepto del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) (un 57,1% superior al de los tres primeros trimestres de 2009), tras el incremento de su gravamen en el pasado mes de julio, que la Hacienda pública española manifieste problemas de liquidez al retrasar las devoluciones que les correspondan a algunos obligados tributarios.
Según ha asegurado conocer El Economista, existe una directriz interna que da curso que se retrasen las devoluciones previstas, sembrando nuevas dudas sobre la consecución de los objetivos fiscales del Ministerio que dirige Elena Salgado. Este hecho, podría suponer una nueva losa para el tejido empresarial español cada vez más asfixiado por las circunstancias que circunscriben a sus finanzas, como la contención del crédito, el aumento de los impagados, la reducción de las ventas y la merma de los márgenes empresariales.









