
Trabajadores de Intereconomía no han terminado de recibir aún su nómina de marzo si es superior a 2.000 euros. Esta es la consecuencia de una crisis en los medios de comunicación que no pasa inadvertida tampoco para el grupo Intereconomía. A pesar de que tiene sociedades que han presentado buenos resultados en el pasado, la gestión actual de la cadena y las pérdidas que acumulan, requieren la intervención urgente de sus socios inyectando capital o el futuro que se presenta está bastante negro para más de 700 trabajadores que aglutina a día de hoy la cadena.
El grupo Intereconomía perdió entre 2009 y 2010 casi más de 14 millones de euros y los datos avanzados en el 2011 (aún sin cerrar) apuntan a unas pérdidas superiores a 25 millones de euros, según fuentes internas de la empresa. A pesar de tener un férreo control de costes, y de ir aumentando las cuotas de audiencia en sus canales de TV, el agujero patrimonial es cada día más elevado y ahora mismo, la cadena está pidiendo a gritos una inyección de capital bien desde sus socios, bien incluso desde la Conferencia Episcopal que tiene participaciones en algunas sociedades del grupo.


“La moderación salarial debe ser para todos, no sólo para el trabajador”, Joaquín Almunia en una entrevista en
629.000 euros de vellón. Eso es lo que se han repartido cinco ejecutivos de la firma en el expediente de regulación de empleo (ERE) que ha presentado la administración concursal de la firma. Hasta cierto punto, uno podría justificar estas cifras si estaban reflejadas en los correspondientes contratos, ya que no es inusual que los altos ejecutivos se blinden de esa forma. Ahora bien, si añadimos que los cinco están imputados por estafa, la cosa se lee de otra forma.