
Supongo que ya sabéis que Directo al Paladar es la publicación-gourmet de esta casa, WSL. Por otro lado, el papel de malo malísimo liberal en este negociado creo que me toca a mi (a Remo se le nota menos). Por eso resultaba inevitable que desde este atalaya diese respuesta al post de Aitor Calero, titulado Cuando la especulación financiera mata de hambre. Literalmente. El caso es que uno cree que las causas de esas muertes son muy otras, pero resulta muy cómodo culpar a la especulación con alimentos de ser una asesina.
Los que hayáis tenido la paciencia de leerme con cierta habitualidad encontrareis ecos de viejos posts en las siguientes lineas. A bote pronto me acuerdo de El especulador, ese chico malo o de El Abogado del Diablo de los intermediarios agrícolas. Habida cuenta de que esta trata de ser una respuesta al post de Aitor aparecerán nuevos argumentos y procuraré seguir su linea argumental (no estaría mal leer los post a dos ventanas), en la medida de lo posible, a ver si con un poco de suerte consigo la absolución para mi defendido, el especulador.








