
El mundo se enfrenta al reto de crear 600.000.000 puestos de trabajo en diez años y la tarea se ve cuesta arriba, según la Organización Internacional del Trabajo. Por algo el tema del desempleo será uno de los puntos fuertes del Foro de Davos, que comienza mañana. En el informe anual de la OIT presentado ayer en Ginebra, se señala que los líderes mundiales se equivocaron en su política de empleo, al subestimar el problema. No tomaron en cuenta que cuando el desempleo estalla, lo hace para quedarse y para empeorar aún más la situación. Son las consecuencias de las políticas que abandonaron el equilibrio macroeconómico del empleo, y optaron por el manipulado equilibrio de los precios que a la postre generaron explosivas burbujas en múltiples sectores.
De acuerdo al informe de la OIT, el número de desempleados ha llegado a 204 millones de personas y con la actual recesión que comienza a vivir Europa alcanzará este fin de año los 209 millones de personas. Por eso en la próxima década el mundo enfrenta el reto de crear 600 millones de puestos de trabajo dado que la OIT estima que más de 40 millones de personas se incorporan a la fuerza de trabajo cada año. Y todavía hay 27 millones más de desempleados que al comienzo de la crisis, en 2007.







