
Un estudio de dos profesores de psicología de la Universidad de Warwick y de la Universidad de Cardiff ha demostrado que los británicos estén en un estado permanente de insatisfacción. Para obtener este resultado, el profesor preguntó durante siete años a 10.000 hogares sobre su nivel de satisfacción y lo relacionó con sus ingresos.
Bien, las respuestas demostraron que solo se sentían más felices aquellos que ganaban más que sus vecinos. Si su poder adquisitivo se incrementaba pero también el de sus vecinos, no eran más felices.







