
En un estudio interesante de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) encuentran un vínculo entre la masa corporal y el nivel de sueldo de los trabajadores. Es decir, ¡los obesos cobran menos!
El mercado es el mercado y está claro que la obesidad de los trabajadores impacta los costes de la empresa y, como consecuencia, no sorprende que se vea un intento de igualar sus gastos totales del trabajador con una reducción de sus sueldos.
