
No ha pasado un año desde la celebración del último mundial, pero el primer partido del próximo evento (en Sudáfrica, si nada se tuerce, en 2010) ya se está disputando. Y no son selecciones nacionales de fútbol quienes lo hacen, sino dos “archienemigos” en el mundo de las empresas. Visa y Mastercard, las empresas líderes en medios de pago, pelean a cara de perro por ocupar un lugar preferente entre los patrocinadores de la FIFA para esta cita y obtener los derechos derivados de ser patrocinadores del Mundial.
