
Hace unos días hablé del presidente del Banco Bilbao Vizcaya (BBVA) y su bonus.
Habiendo criticado los altos sueldos y los bonus de muchos ejecutivos, el no se dió por aludido y se tomó su bonus millonario este año también, a pesar de las muchas razones que tenía para suspenderlo este año de dificultades.
No sólo se está llevando su bonus este año pero también tiene atado un blindaje bien bonito, bonito para el. Este blindaje le garantiza €93,7 millones de euros, €23,2 millones más que el año pasado, si el consejo decide que quiere prescindir de sus servicios.

Hay leyes no escritas de la gestión empresarial que se resisten a morir. Son como los viejos rockeros. Y al igual que muchos de ellos no dejan de quedar sistemáticamente en evidencia. Una de ellas es la Ley del embudo. Ya sabéis, ancho para mi y estrecho para los demás. Pues creo que en España hay un caso evidente en el BBVA. Un caso que clama al cielo.