
Bankia está contra las cuerdas hasta el punto que la mejor opción que debería barajarse el ejecutivo es la intervención directa. Después de que se hayan conocido los datos de morosidad de la entidad financiera, 28% a cierre de 2011, cuentas presentadas a la CNMV sin auditar y con un agujero patrimonial de órdago, la mejor opción que se le está pasando por la mente al Gobierno es la inyección de 7.000 millones de euros.
Al saltar a los medios este plan, Rodrigo Rato ha presentado la dimisión de Bankia y ha propuesto a José Ignacio Goirigolzarri (BBVA) como consejero de la entidad. El problema es que tal y como ya señalé en este post, Bankia está en quiebra y tenemos un too big to fail dentro de nuestro sistema financiero que el FGD no puede asumir y menos aún plantearse su cobertura. ¿Qué debería hacer el Gobierno ahora?





