
El nivel de gasto público que se ha alcanzado junto con la caida de ingresos que se está generando en las arcas públicas provoca que haya que subir los impuestos. Los elegidos para subir, el impuesto de hidrocarburos y el impuesto sobre las labores del tabaco.
Con uno estoy de acuerdo con que suba, con otro no tanto. Ambas subidas son importantes en donde porcentualmente más se aprieta en el impuesto sobre las labores del tabaco. Los incrementos que se barajan son de 19 céntimos para todas las marcas. El tabaco no es imprescindible para la vida diaria y esta subida se amortigua con el mero hecho de dejar de fumar. Así de simple y sano.
Por cierto, para los que se han pasado al tabo de liar, también vienen malas noticias. Se ha aprobado una subida que equiparará casi el precio de la picadura con la cajetilla. Se acabó el ahorro en tabaco.


En la economía siempre tenemos a mano la relación causa/efecto. Por ejemplo, si el precio de la gasolina sube e implica que la gente se piense coger el coche para realizar un desplazamiento de 10 kilómetros para ir a comprar, el efecto que motiva es, si la gente necesita realizar la compra de todas formas, que haya un incremento en los gastos relacionados con las compras online. Eso es lo que está sucediendo en USA según un artículo publicado por 