
El resultado principal de la última reunión europea que se presentaba como la que resolvería los problemas del Euro, una más de estas reuniones, dejó al Reino Unido recibiendo las críticas de casi todos sus socios, con la conclusión de que se presentó como 26 países contra uno, cuando el primer ministro británico, David Cameron, se marchó sin dar su visto bueno a lo que proponían el presidente francés, Nicolás Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel.
El Sr. Sarkozy ha intentado marginar al Reino Unido desde hace años para conseguir el acuerdo de todos y le tendió una trampa al Sr. Cameron para tener un culpable y para advertir a los otros países que dudaban de lo que les esperaba si no colaboraban. Cuando presentas un plan que ahoga a los bancos, uno de los sectores británicos más importantes, estaba claro que el Sr. Cameron iba a rechazarlo. ¿Nos está diciendo Sr. Sarkozy que no rechazaría un acuerdo que tendría el resultado de penalizar uno de los sectores principales de Francia? Sr. Sarkozy añadió su propuesta de cambiar el tratado europeo para dar más poder fiscal al centro, asegurando así también la seguridad de que el Sr. Cameron iba a rechazar el acuerdo.





