
Los coches chinos entran en Europa por el norte, podría ser el titular de esta noticia. El gigante chino de la automoción Geely ha comprado al fabricante sueco Volvo a su actual propietario. Con esto y con Saab acaba la aventura de los fabricantes norteamericanos con las marcas de lujo escandinavas.
En Gurusblog afirman que esto le puede traer problemas de imagen a Volvo, ya que pueden pasar de ser coches Premium a ser coches chinos (que no tienen una buena imagen en el mercado precisamente).

En la última feria norteamericana de automóviles en Detroit, uno de los expositores no oficiales era la empresa china fabricante de automóviles, Geely Automobile Company. Esta empresa no participó en las exposiciones oficiales por haber recibido su invitación tarde y sólo pudo instalarse de manera interina en la recepción del edificio de exposiciones, solo durante los días reservados exclusivamente para el sector y tuvo que desaparecer antes de que las puertas abrieran al público en general. ¿Fue un error, un retraso desafortunado o una jugada de la industria estadounidense para desprestigiar a uno de sus competidores potenciales en estos momentos delicados para ellos?