
Hace unos días escribí acerca de la polémica medida del gobierno referida al ahorro de combustible mediante limitación de velocidad y argumenté que dicha medida significaba una coacción a la libertad del individuo. Después de leer muchos comentarios al respecto se me ocurrió que podía ser interesante plantear la relación inversa entre libertad e igualdad existente en el plano económico, aunque en este caso particular el gobierno haya restringido libertad sin beneficiar la igualdad.
Algunos podrían pensar que este análisis no corresponde a la doctrina económica, sino que más bien correspondería a la filosófica. Pero quiero aclarar que en mi opinión esto es un error. En realidad economía y filosofía están bastante relacionadas. No se puede entender ni establecer un sistema económico sin tener presente el modo de pensar de los individuos.




En estas páginas he hablado mucho de la clara desigualdad que existe entre los hombres y las mujeres en el entorno laboral, desigualdad en salarios y en ascensos.