El Banco Santander ha anunciado que aplazará las hipotecas de sus clientes que estén en paro o autónomos que hayan disminuido sus ingresos en más de un 25%. Este anuncio ha sido realizado por Alfredo Saez en la presentación de los resultados de la entidad del segundo trimestre y se encuadra dentro de la nueva línea de ayudas del banco para sus clientes con dificultades económicas.
De entrada, la medida aplaza las amortizaciones de capital, por lo que los clientes que se adhieran a esta medida, tendrán que seguir pagando mensualmente los intereses de sus préstamos. Esta medida, suena muy bien, pero el banco persigue otro fin además de la ventaja social que representa este aplazamiento para sus clientes. La clave está en la morosidad de la entidad que se ha disparado.




Hay un tópico que dice que lo último que dejan de pagar los españoles es la hipoteca. Y más les vale, ya que el embargo de la vivienda por impago de hipoteca no implica que las deudas estén saldadas… Está claro es que antes de ver un repunte serio en el impago de las hipotecas tenemos que ver un repunte en el impago de otro tipo de créditos. Y eso es lo que está pasando.