
Siguiendo con nuestro apartado semanal de Conceptos de Economía, hoy vamos a hablar de un impuesto muy extendido que se aplica a la propiedad de los vehículos a motor; el IVTM, es decir las siglas del impuesto de vehículos de tracción mecánica. Este impuesto es uno de los que más nombres recibe, denominándose de manera coloquial como el impuesto de circulación o los sellos de los coches, en algunos casos.
El impuesto sobre vehículos de tracción mecánica (IVTM) es un impuesto directo que grava la titularidad de vehículos a motor aptos para circular por la vía pública, de manera independiente de su clase y naturaleza. Este impuesto se tiene que establecer de manera obligatoria por los ayuntamientos, órganos encargados de la gestión, inspección y recaudación del impuestos.
La cesión a los ayuntamientos se realiza mediante la Ley de Haciendas Locales y es uno de los ingresos tributarios con relativo peso específico dentro de los presupuestos municipales, además del impuesto de bienes inmuebles y los impuestos relativos a la construcción.
