
Hace unos días, España se rasgaba las vestiduras al descubrir que Inditex facturaba las ventas de su tienda online desde Irlanda. Este “descubrimiento” de El País, generó una crítica social importante hasta el punto que la propia compañía lanzó un comunicado al día siguiente afirmando que a partir del 2012, las ventas online se facturarán desde España. Y ahora, es cuando todos nos metemos el dedito en la boca, nos lo chupamos un rato y nos lo creemos.
Pensemos con la cabeza fría y analicemos los datos y los hechos. En primer lugar, vaya por delante que la facturación desde Irlanda para sectores que operan desde la red no es nuevo ni raro. Ya lo hacen multinacionales de la talla de Google o Apple que cuentan una con empresa en España y otra con empresa considerada como no permanente. Aquí entramos en la legalidad “fiscal” pero en la “inmoralidad” contributiva, esa misma que le recriminaba a Mediapubli por su holding holandés que ya sea dicho de paso, Inditex también posee. ¿La solución para la competencia fiscal en este segmento? fiscalidad adecuada para todos los negocios de la red; Ya la dijimos aquí en este post dado que queremos que Google, Inditex y el resto de empresas de la red, se instalen en España.






