
El Consejo de Ministros del pasado viernes nos dejó de regalo el aldabonazo legislativo a la guerra de depósitos, con la penalización con mayores aportaciones al Fondo de Garantía de Depósitos de aquellas entidades que retribuyan las imposiciones de sus clientes por encima de los límites de tipos de interés marcados por el Banco de España. En esta tesitura, la norma aprobada de penalización sólo es aplicable para las entidades que están adscritas a los fondos de garantía españoles, por lo que ING Direct entre otras entidades extranjeras, son las grandes beneficiadas de este cambio legislativo.
Tengamos en cuenta que la mayoría de entidades europeas, operan en España con la autorización de ficha bancaria de la matríz y por tanto, la garantía de depósitos que dichas entidades ofrecen como cobertura se encuentra en su país de origen. En el caso de ING Direct o Banco Espirito Santo, pueden ofrecer la retribución que le plazca a sus depósitos dado que su FGD está en Holanda y Portugal respectivamente.

Nunca me han llamado la atención demasiado este tipo de productos. Son sin duda la inversión por defecto, el “para tenerlo parado, lo tengo aquí”, a pesar de que existen otra serie de productos que ofrecen rentabilidades algo superiores con una liquidez similar. Pero la cosa empieza a ponerse cada vez más interesante ante el anuncio de que, a partir del uno de enero, la cuenta naranja de ING Direct ofrecerá un 4,5% TAE para los nuevos clientes, tipo que se extiende a los nuevos ingresos que hagan los clientes que ya cuenten con una de estas cuentas.
Para que luego se diga que las subidas de tipos de interés no benefician a nadie. Uno-e, el banco por Internet del grupo BBVA, ha decidido subir sus tipos de interés a partir del 1 julio. La subida, que afecta a sus cuentas ahorro y remunerada, coloca los intereses en el 3,50% TAE. Anteriormente los tipos estaban en el 3,30% TAE.
Coincidiendo con la subida de tipos de interés del