El debate ha estallado dentro de Francia. Dirigentes franceses han comenzado un debate que decidirá el camino económico que tomará ese país y, como consecuencia, la posición que tomará en las negociaciones europeas venideras.
Christian Noyer, el Presidente del Banco de Francia, ha afirmado que la solución a los problemas económicos franceses pasa por la necesidad de reformas estructurales y ha cuestionado a los que culpan al euro, al capital internacional y al Banco Central Europeo (BCE). El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet y antiguo Presidente del Banco de Francia, ha dicho que la política monetaria no tiene nada que ver con los problemas en Francia y tiene todo que ver la esclerosis económica y la falta de flexibilidad y apertura de su economía.
Además, el actual Ministro de Interior francés, Nicolás Sarkozy, ha felicitado al Primer Ministro británico, Tony Blair, por su reciente discurso al Parlamento Europeo y ha marcado las diferencias con su propio Presidente, declarando que reformas son necesarias. Las organizaciones de empresarios están pidiendo más flexibilización casi diariamente.
