
Si hace casi un año el pleno de la UE estuvo votando las distintas propuestas para la ampliación de la jornada laboral, las famosas 65 horas semanales, ahora el Consejo de la UE vuelve a la carga para debatir sobre la modificación de los límites horarios en las jornadas de trabajo, se vuelve a la misma tesis, unificación de los horarios de trabajo dentro de la Unión.
La unificación de los límites y condiciones horarias dentro de la UE no tienen porqué integrar en todos los puntos el trabajo de las 65 horas. Ahora, la UE tiene una oportunidad perfecta para dejar de referenciar los contratos de trabajo al tiempo y plasmar nuevas figuras retributivas y de control, como aspectos de producción, eficiencia o innovación en los sectores en los que sea posible introducir dichas referencias contractuales.



En España la clara respuesta es las horas, no importa especialmente las tareas y, por lo visto, tampoco parece que importa la productividad.
