
EEUU no quiere que se repita la historia de Lehman Brothers. Citigroup, que estaba al borde del colapso (sus acciones habían bajado un 60% en la última semana), ha sido rescatada por el Tesoro de EEUU, dentro del plan que tiene para el rescate de entidades financieras.
El rescate consiste en, por un lado, garantías para los activos de baja calidad y, por otro lado, inyección de capital directo en el banco en forma de compra de acciones preferenciales. Estas acciones convierten al Estado en un inversor especial, que puede vetar el pago de dividendos y los salarios de los directivos.

