Cuando el gobierno italiano anunció la venta de parte de sus acciones en Alitalia cuestionamos en estas páginas si había un inversor loco que esté dispuesto a entrar en esta operación.
Al final, varios entraron en el proceso pero, después de unas semanas de trabajo, lo abandonaron.
Aquí teníamos un gobierno que quería vender menos de la mayoría de las acciones de una empresa estatal, una empresa que continúa con sus problemas financieros y con sus problemas con sus sindicatos, que aunque les daban la gestión, no les permitían hacer cambios importantes y que pasaba todas las decisiones por el filtro político.
Algunos postores pidieron manos libres desde el primer momento y, aunque el gobierno italiano aligeró un poquito sus exigencias, no debe sorprender que no haya recibido ofertas finales.

Cuando una empresa anuncia el trigésimo cuarto año consecutivo de beneficios, es decir, desde 1973, en el sector que sea, hay que felicitar el buen trabajo de los directivos, del modelo de negocio o los dos.
Ha nacido una línea aérea con aviones configuradas para ofrecer sólo la clase business, exclusivamente de clase de negocios. Servicio exclusivo y personal con su Boeing 767 configurado con sólo 90 asientos.
José Luis Carrillo, presidente de Air Madrid, ha salido atacando en sus comentarios públicos, contra el ministerio y contra las empresas del sector.
Recientemente