
Poco antes del sorteo de El Gordo Remo publicó Cinco razones para no pagar el impuesto de los tontos: comprar lotería. Yo, quizás debido a que los años me han hecho más tolerante, hace tiempo que abandoné dicho maximalimo que también compartía. En esencia, se trata de comprar el derecho a soñar durante el tiempo que va del desembolso al sorteo. En ese consiste el auténtico premio. Claro que siempre habrá quien diga que los auténticos premiados son Hacienda y los distribuidores autorizados de Lotería. ¿O quizás hay más gente que hace negocio con la lotería?
Buena parte de los españoles juegan a la lotería mediante la compra o regalo de participaciones de décimos. Es difícil encontrarse con gente que no haya tenido nunca una participación de lotería en su poder. En muchas ocasiones se emplean como obsequios a clientes, pero también como modo de recaudar, mediante un donativo adicional, fondos para asociaciones, clubs deportivos, viajes de fin de curso para estudiantes, e incluso algunos lo ven como un negocio puro y duro. Claro que me temo que muchos desconocen que la inmensa mayoría de las participaciones de lotería son ilegales.





