
En EEUU han acuñado el término funemployed para definirse al joven que se queda parado, no tiene cargas familiares, hipotecas ni demás quebraderos de cabeza, vive con sus padres, tiene ahorros y después de ser despedido con la indemnización que recibe más el desempleo se dedica a vivir del cuento, a disfrutar de la vida, que al fin y al cabo son dos días.
Aquí, en estos confines al norte de Africa, este fenómeno lleva tiempo arraigado. Coincido con la visión de Juán Carrión de nuestro proteccionismo social y del entorno que nos rodea. Ninguna generalización es buena, pero existe una tendencia global en la población a que nos lo den todo hecho. Esta tendencia es bastante importante en algunos sectores de la sociedad, curiosamente dentro de los colectivos con menos cultura.
