
En China hay un desajuste brutal en la oferta y la demanda de órganos, alrededor de 1.5 millones de personas necesitan uno, pero sólo 10.000 personas reciben uno al año. Además la mayor parte de los órganos vienen de prisioneros condenados a muerte. Pero las nuevas regulaciones van a reducir el número de órganos provenientes de las ejecuciones.
El desajuste ha acabado provocando que haya un mercado negro de órganos muy fuerte, además de la demanda de extranjeros. Recientemente hubo un escándalo cuando un español que había pagado por un hígado en China y fue tratado del postoperatorio en España, no creo que sea el único occidental que lleva un órgano de un chino ejecutado.



El último recuento del número de billetes de €500 nos da 112 millones, 18% unidades más, comparado con los 200 millones de unidades de €200, cifra que no ha incrementado.