
Nunca me ha parecido buena idea esa de situar todos los ministerios y los entes administrativos en las capitales de un país. Sólo porque una ciudad es designada como la capital no quiere decir que se debe situar todo en su jurisdicción geográfica. Situar todo en la capital crea una concentración en ese lugar atrayendo más recusos, más trabajos, más trabajadores y todo lo que le rodea hacia la capital y, además, chupándo estos de otros lugares hacia ese centro.
En Europa siguen la estrategia de distribuir los centros en distintas ciudades de la Unión Europea y no piensan que, sólo porque la Comisión Europea está en Bruselas, se tiene que situar todos los ministerios y todos los grupos administrativos en esa ciudad. Estas decisiones son muy peleadas por los distintos gobiernos, ya que traen recursos y empleo a la ciudad elegida. Esta importancia no lo es menos dentro de un país.


