Todos o casi todos conocemos historia del viejo sabio que se preguntaba si había alguien más desgraciado que él. Efectivamente, lo había. Pues si hablamos del mundo financiero, cuando escucho los lamentos de los titulares de participaciones preferentes bancarias me viene a la memoria otros aún más desgraciados. Me refiero a los inversores en Aportaciones Financieras Subordinadas, que en nuestro país han sido emitidas por por Eroski (AFSE) y Fagor (AFSA).
Estamos hablando de deuda subordinada perpetua, las primas hermanas de las participaciones preferentes, con la diferencia de que en este caso están emitidas por sociedades cooperativas. En el caso del que estamos hablando, aún siendo emisiones pequeñas en comparación con las bancarias, hay unos cuantos centenares de millones de euros danzando por ahí, afectando especialmente a pequeños inversores. Sin embargo, a nivel mediático no han generado el mismo ruido que las participaciones, motivo por el que creo conveniente hacer justicia y dedicarles un post.

Es un viejo dicho. Y, a pesar de lo de en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, etc…me temo que la sabiduría popular va cargada de razón. Totalmente. Por ejemplo, estoy seguro de que tarde o temprano alguien acabará publicando estadísticas acerca de la relación entre la actual crisis (o desaceleración más rápida de lo previsto en lenguaje solbiano) y losfracasos matrimoniales o de pareja. Cuando el euro te da la espalda, las tensiones se agudizan, los príncipes azules destiñan, y las princesas se convierten en arpías en muchos casos. Somos humanos y es ley de vida. Y es más, la propia gravedad de la crisis puede incluso encubrir dicho deterioro de las relaciones de pareja, pues como es sabido, las separaciones tienen un coste, y aveces es mejor pactar una tregua.