
La tendencia de suministrase de la producción barata provenientes de países menos desarrollados tiene sus ventajas, especialmente en precio, pero también tiene sus peligros.
Hemos visto los problemas que empresas tienen con el impacto a su imagen cuando salen noticias de las malas condiciones de trabajo en fábricas que producen sus productos que luego venden a precios astronómicos.
Por otra parte, las condiciones medio ambientales de las fábricas conectadas están siendo investigadas cada vez más con lupa. No siempre superan las pruebas.

Así piensan algunas empresas que de forma reiterada, a lo largo de los años, salen otra vez con lo mismo. Lo hemos visto con Nestle y sus ventas de alimentación infantil en el tercer mundo que no fallan en