
No es de extrañar que cuando una empresa alcanza el potencial económico de Apple no dejen de surgirle problemas legales. Tras conocerse ayer el reparto de dividendos que llevarían a cabo los de Cupertino hoy sale a la luz una demanda de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) contra Apple por ofrecer tan sólo un año de garantía en sus productos, cuando tanto la legislación española como la comunitaria obligan a que esta garantía mínima sea de dos años.
Al comprar un producto Apple la empresa californiana te informa de que el mismo tiene una garantía limitada a un año junto con un soporte telefónico gratuito de 90 días. Para la OCU, esto se trata de una estrategia comercial que tiene como único objetivo que los compradores contraten el AppleCare Protection Plan, que viene a ser una extensión de la garantía por un año más. Los precios de este servicio adicional oscilan entre los 40 euros para un iPod y los 179 para el iMac.


La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), los desaparecidos, acaban de anunciar que llevarán a los tribunales a las empresas de telefonía móvil: Vodafone, Amena y Movistar, como dice su nota de prensa para: “obtener una sentencia que declare abusivo y nulo el sistema de facturación por redondeo así como la práctica de las Compañías de móviles de cobrar, a la vez, por establecimiento de llamada y por el primer minuto completo”. Sin hablar de los temas detrás de esta denuncia, lo que me resulta sorprendente es que los desaparecidos hayan salido público con este tema, no por el tema elegido sino por el hecho de que hayan aparecido.