
Hace poco hablamos en estas páginas de la reciente victoria de un consorcio hispano-saudí para construir el proyecto de alta velocidad entre las ciudades de La Meca y Medina en Arabia Saudí, un proyecto muy importante, de más de 6.500 millones de euros, que también pasará a través de la ciudad portuaria, Jeddah, y del aeropuerto internacional, King Abdulaziz International Airport.
Con la alta y creciente demanda por la energía y por la posición dominante como productores de energía que tienen los países de Oriente Medio y los altos precios que se siguen viendo, esa es una de las zonas donde más se están generando superávits de liquidez. Estos fondos multimillonarios se utilizarán para invertir en más proyectos de infraestructura y estos fondos se utilizarán para invertir en activos y negocios, dentro de su zona y en el resto del mundo. Por eso me interesó el Estudio de la consultora, McKinsey, que analiza los crecientes fondos de inversión de los países del Golfo y sus necesidades de inversión en el futuro.

En varios países de Oriente Medio y del Norte de Africa, hemos visto movimientos democráticos que, en algunos casos, han causado cambios importantes para los países que los han vivido. Adicional a estos movimientos políticos, también se han visto impactos económicos y financieros muy importantes. Los costos experimentados se deben tener en cuenta ahora que estos países están volviendo a algo de normalidad y en caso de que la comunidad internacional decida ayudar a estos países en sus procesos de transición.
Hay una zona donde la construcción es más activa que en España, si lo puedes creer, los