
Hace un tiempo tuvimos un debate en estas páginas, sobre si era lícito utilizar información de dudosa proveniencia para pillar a criminales. Entonces el caso era que los servicios secretos alemanes pagaron 5 millones de euros a un anterior empleado del LGT Bank, un banco privado de Liechtenstein, para que les pase archivos con información secreta.
Entonces debatimos en estas páginas entre el “Liechtenstein, cuando el fin no justifica los medios“ de mi compañero de página, y ahora columnista regular, IC, y yo con mi “Liechtenstein oculta criminales fiscales“.
Nuestro compañero, Remo, también estaba presente, aunque en nuestro blog hermano, Pymes y Autónomos, con su “¿Perseguir el fraude con un delito?“.







