El Parque Warner continúa la racha de pérdidas y dificultades que están anunciando algunos parques temáticos. Dicen que tienen los planes, las ideas, las ofertas y los cambios necesarios para estabilizar su situación financiera y para llevar el negocio a beneficios.
Aunque acepto que no es una encuesta formal, rigurosa y científica, he hablado con varias personas que han estado en Parque Warner y no conozco a ninguno ¡ninguno! que lo caracterizó como una experiencia agradable y divertida, pero sí como una experiencia carísima y que en ningún caso volverían.
Parece que los gestores del Parque Warner piensan que, cuando te tienen dentro, pueden hacer contigo lo que quieran y cobrarte lo que quieran. Parece que no permiten llevar consumiciones desde fuera, es decir el bocata de casa (aunque ahora por lo menos no te registran las bolsas y mochilas), y lo que queda es comprar lo que ofrecen, que parece que es limitado, de poca calidad y muy caro. Incluso si fuera divertido, las familias no pueden permitirse esta clase de diversión muchas veces y si además es aburrido, ¿para qué volver? No he visto que la resolución de estos temas esté dentro del plan estratégico.
