Los biocombustibles se han convertido en una alternativa a futuro para reemplazar a los combustibles fósiles como fuente de energía, mediante el empleo de una ‘materia verde’ no contaminante, con grandes beneficios para el medio ambiente.
El punto de fricción respecto a los biocombustibles se encuentra en esta última cuestión, porque muchas explotaciones agrícolas se están empleando para este fin en detrimento de un uso tan elemental y necesario como es la alimentación, con las subsiguientes escaladas de precios que convierten al acceso a la alimentación en una tarea mucho más complicada para los países del tercer mundo.
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO en sus siglas en inglés), nos trae un Estudio (PDF) importante que analiza el impacto del cambio climático sobre la seguridad futura de la alimentación y el agua. Dos de los retos más importantes del futuro ambiental.
Usando análisis del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas (IPCC), hablan de que el aumento de temperatura impactará todo el ciclo hidrológico, incluyendo más sequías e inundaciones y más graves los dos. Estos cambios impactan directamente, tanto la extensión como la productividad de la agricultura.
En el juego de póker en que se ha convertido la economía actual, las apuestas siguen subiendo. Pero no precisamente para la prosperidad del mundo, sino para su hundimiento. Hoy se apuesta a la quiebra de los países y se espera obtener con ello jugosos dividendos. Como certifica el último informe del Boston Consulting Group, el 40% del ingreso mundial, queda en manos del 1% más rico del planeta, algo que he advertido varias veces pero ahora lo dice una voz oficial. El clip de arriba muestra el incremento de la desigualdad para Estados Unidos en los ùltimos 30 años. Esto da cuenta de los enormes beneficios que el modelo económico y la actual la crisis ha generado para los más ricos, mientras el fuerte golpe para los más pobres y para el extermino de la clase media corre a raudales. Se dice que en el juego de póker, Usted debe detectar a los 5 minutos quien es el tonto. Y si no lo detecta, quiere decir que el tonto es Usted.
Europa ha sido el tonto de esta crisis al dejarse contagiar de toda la corrupción de los bancos estadounidenses. Bancos que creían realizar el “trabajo de Dios”, como afirmó Lloyd Blankfein, el CEO de Goldman Sachs. Los principales bancos estadounidenses, que no sólo son los dueños de la Fed, sino que de gran parte del mundo, son los grandes inventores de esta crisis y apropiaron los estigmas más perversos de la doctrina de Ronald Reagan, para hundir a la economía mundial. Como señala Paul Farrell, uno de los más lúcidos comentaristas de The Wall Street Journal, la ideología autodestructiva de Reagan amenaza con derribar varios siglos de capitalismo. Esto es lo que tiene al mundo viviendo el fuerte proceso de bifurcación social en el cual la clase media corre el peligro de ser exterminada.
Recibimos muy malas noticias de la Agencia de Alimentación de las Naciones Unidos (FAO), que en el mundo se sigue desperdiciendo hasta un tercio del total de la producción mundial de alimentación. El Informe habla sobre el desperdicio y pérdida de alimentación alrededor del mundo y fue encargado al Instituto Sueco de Alimentos y Biotecnología (SIK) para un congreso este mes en Alemania y especialmente dentro de la feria comercial sobre la industria internacional del envasado. Un buen informe para presentar a los que se encargan del embalaje de la alimentación que se transporta por el mundo.
Lo normal con estas cosas es culpar a los países más pobres y darles instrucciones de que deben mejorar sus prácticas. Pero como en los países desarrollados se desperdicia un promedio de entre 95-115 kg anuales por persona mientras que en los países menos desarrollados llegan a un promedio de entre 6-11 kg por persona, está claro donde mejor veríamos un impacto importante.
Hace poco hablé en estas páginas de los consejos que nos dió la organización no gubernamental (ONG), Oxfam, para aliviar la crisis alimentaria, ya que la falta de suministro y el incremento importante de los precios está impactando a los que menos pueden absorber estos impactos, los más pobres.
Oxfam sigue advirtiendo sobre esta situación, y nos dice que, según la Agencia de Alimentación de las Naciones Unidos (FAO), el índice de precios de la alimentación ha subido 3,4% desde diciembre del año pasado, situándose en el nivel más alto desde que establecieron este índice en 1990. Algunos precios han subido en porcentajes impresionantes, otros menos como, por ejemplo, los siguientes:
Un Informe (PDF en ingles) del Banco Mundial nos analiza las subidas en los precios de los productos de alimentación, que continúan y que preocupan por su impacto especialmente en los más necesitados, los mas pobres. En el Informe nos explican que las razones por estas subidas van mas alla de los tradicionales impactos de oferta y demanda. Nos explican que, en el largo plazo, los precios de la alimentación son impulsados por la demanda, incluyendo el aumento de la población, el crecimiento de los ingresos y los cambios de las dietas. Por otra parte, en el largo plazo, el suministro es impactado por la oferta, incluyendo el impacto como resultado del uso de recursos y cambios en la tecnología.
En el corto plazo, los precios son impactados por los siguientes variables:
la variabilidad del clima,
las políticas de comercio,
la volatilidad de los precios de la energía, incluyendo las bioenergías,
El Presidente del Banco Mundial nos acaba de advertir que las continuadas subidas en los precios de los alimentos están llevando al borde de la crisis a los que menos pueden hacer frente a estas subidas. No hablo de la crisis financiera, que es lo único que parece que preocupa a casi todos, pero de la crisis alimentaria donde los más pobres tendrán aún menos posibilidades de comer que antes, si cabe esa posibilidad.
En estas páginas hemos hablado de las constantes subidas de los precios de los alimentos, siguen rompiendo récords mundiales y de que los más pobres son los que más lo sufren. También hemos hablado de las causas de estas subidas, de las formas más efectivas de ayudar y de la importancia de que el mundo desarrollado ayude a los más pobres, especialmente en estos momentos complicados.
Según un informe que ha realizado conjuntamente el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), hecho público hoy, muestra que el porcentaje de población que vive en la extrema pobreza, es decir, aquella que vive con menos de 1,25 dólares estadounidenses al día, va a decrecer desde el 25,2% registrado en el año 2005 hasta el 14,4% para el año 2015.
Esta reducción es muy abultada si pensamos en porcentajes, pero no lo será tanto si la analizamos en términos nominales, puesto que las predicciones sobre la evolución futura de la población mundial, indican que esta tenderá a incrementarse.
Un Informe de la Disasters Emergency Committee (DEC) que analiza las lecciones aprendidas del desastre de Haití que, aunque es un informe de hace algún tiempo, me pareció muy interesante. La DEC se formó en 1963 y se compone de 13 organizaciones no gubernamentales (ONGs) enfocadas en las ayudas humanitarias.
Nos dicen que 950 millones de personas están en riesgo de un desastre urbano y que los tres que más temen son próximos terremotos cercano a Tehran, Istanbul y Katmandú. Las diez lecciones que nos dan son los siguientes:
Trabaja con y a través de los municipios locales.
Busca redes y capacidades de los barrios.
Trabaja con el sector privado local y no competir injustamente.
Enfocarse en viviendas de largo plazo más que en refugios temporales.
Mantén a la gente cerca de su barrio, si está seguro.
Utiliza habilidades y recursos que se encuentran localmente.
Supone que el entorno cambiará rapidamente y establecer una estrategia de salida.
Utilizar el dinero para estimular los mercados locales.
Utilizar las herramientas adecuadas para trabajar con sistemas complejos de las partes interesadas
Prepara ya para hacer frente al siguiente desastre urbano.
Esta semana en nuestra sección de Economistas Notables, hablamos del gran economista el Nobel Amartya Sen y, en ese resumen de su vida y de su pensamiento también comentamos su importante contribución a las organizaciones multilaterales y su impulso al estudio del desarrollo y a la consecución de programas que impulsen el desarrollo globalmente, con la consecuente reducción de la pobreza.
Como parte de ese trabajo, las Naciones Unidas hace tiempo estableció sus programas de desarrollo con el objetivo de mejorar la situación de los más necesitados. Estos programas consumieron muchos millones a lo largo de muchas décadas y se vieron que los resultados de estos gastos no iban tan bien como se buscaba. El enfoque de cómo mejorar la situación de los más pobres se tuvo que reevaluar ya que se vieron unos claros fallos en los programas pasados, incluyendo los siguientes: