
El Intermedio ha constatado cómo la Teniente Alcalde de Madrid, Ana Botella, acude a la peluquería acompañada de sus guardaespaldas en sus correspondientes vehículos oficiales. Al igual que en el caso de los desplazamientos del presidente del Gobierno y resto de politicos de alto nivel, la seguridad personal no entiende de horas de trabajo ni de actividades y en todos los casos, el uso de los recursos públicos está puesto a disposición de ellos las 24 horas del día.
Pero el caso es que, cuando evaluamos medidas de ahorro a tutti pleni, se recortan náominas de funcionarios, pensiones, suben los impuestos e incluso se restringe la velocidad en las autovías con la bandera del ahorro público y disminución del déficit comercial, este tipo de hechos, le revuelven las tripas a la opinión pública. En esta situación, una reconsideración de la figura de nuestros políticos, debe sustentarse sobre un debate claro entre lo que es seguridad y gasto necesario o despilfarro.








