Hace ya tiempo que hablamos de la conveniencia económica de la mejora del medio ambiente. Es decir, es rentable invertir en las tecnologías para la mejora del medio ambiente.
Entonces, hablamos de un estudio encargado por el gobierno británico y elaborado por Sir Nicholas Stern, que estimaba el costo del 1% sobre el PIB de 2050, para hacer lo que hay que hacer.
Sir Nicholas estimó que, si los niveles de polución continúan al ritmo actual, el crecimiento en el PIB mundial proyecta que sera entre 5% y 20% más bajo de lo que hubiera sido.
En una reunión multilateral en Bruselas el jueves pasado, del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), países llegaron a la conclusión que el cambio climático es inevitable (algunos países todavía lo niegan) y que hay que actuar lo antes posible.
Presentaron un plan para introducir políticas que impacten positivamente al medio ambiente.

Debemos dar las gracias a Ken Livingstone, alcalde de Londres por arriesgarse cuando todos le aconsejaban que estaba tomando un paso suicida políticamente.