Hace 6 meses Francisco Marhuenda, en la entrevista en Periodista Digital que adjuntamos, defendía el establecimiento de un plan de ayudas a la prensa. Lo basaba en el hecho de que, según él, no era un sector cualquiera, de que era parte fundamental de la arquitectura democrática de la sociedad. Es la típica excusa de todos aquellos lobbies que presionan por rascar dinero público: son especiales, sistémicos, chiripitiflaúticos, etc. Por mi parte sigo pensando lo mismo respecto a todos estos caballeros y sus reclamaciones. Por tanto, y en concreto para esta demanda, lo tengo muy claro: no al rescate público de los Señores de la Prensa.
De aquellas fechas para entonces más de una cabecera lo está pasando muy mal. Pensemos en el caso de Público. Y como competir compiten, pero el dinero público pone a todos de acuerdo, Pedro J. Ramírez ha vuelto a sacar el tema hace apenas tres días:









