
Con la situación financiera y económica inestable que estamos viviendo, se lee en muchas partes, incluyendo en estas páginas, la conclusión de que China nos enterrará económicamente en el futuro próximo. La idea es que ese país se ha desarrollado durante muchos años y situado como la fábrica mundial donde ha generado superávits en su cuenta comercial y acumulado progresivamente cantidades de capital impresionantes.
Hace tiempo que advierto que los gobernantes chinos han manipulado su economía, sus importaciones, sus exportaciones y sus regulaciones para primar sus empresas y entorpecer las actividades de las empresas extranjeras en China y para entorpecer las importaciones de productos extranjeros. Además, las autoridades chinas reprimen su consumo interno para acumular cantidades importantes de ahorros y de liquidez que están en manos gubernamentales para financiar sus políticas de Estado. Todas estas actividades les ha permitido seguir en su camino proteccionista y tienen el resultado de acumular cantidades billonarias de capital proveniente del y con la complicidad del resto del mundo. Es decir, tienen tanto capital acumulado porque se lo hemos transferido libremente. No sólo eso, he detallado en estas páginas donde deberíamos haberles plantado cara desde hace tiempo para asegurar que, si quieren jugar en el mundo del libre comercio, eso trae responsabilidades no sólo derechos.







Acabamos de disfrutar de otra de esas reuniones multilaterales, esta vez entre los líderes de la Unión Europea (EU), para llegar a resoluciones comunes a los problemas.