
El Fondo Monetario Internacional ya ha afirmado que la actual crisis representa la mayor recesión mundial desde la Gran Depresión de los años 30. Y la contundencia de las cifras así lo va demostrando: el desempleo sacudirá fuertemente a Europa golpeando a España, Alemania y el Reino Unido, en una circunstancia que no se ve desde la segunda guerra mundial.
Inicialmente se pensó que esta crisis tendría una forma de “V” (caída y rápida recuperación), pero la lentitud a actuar de los gobiernos, el propio desconocimiento del problema, la burocracia política, la descoordinación global y tanta palabrería inútil, ha dilatado el problema hasta la asfixia. La “V” ya no es posible, por tanto no hay victoria en esta crisis. Se ha pensado en la “W”: una crisis que anuncia un leve repunte pero que vuelve a enfrentar una seria recaída. Dado que no es posible ni la V ni la W, nos queda la U: una peregrinación algo más larga por el fondo del pantano que después de un tiempo medianamente prudente (cuatro a seis meses) comienza a reputar.
