Como todos los viernes damos paso a presentar los resultados de la Encuesta de la Semana. En esta ocasión os preguntábamos la faceta económica de la inminente visita del Papa a España y la verdad es que lo resultados son bastante llamativos, aunque no difieren mucho de la opinión mayoritaria vertida por la mayoría de medios y ciudadanos.
Antes de todo, daros las gracias a los 878 lectores que habeis votado en esta ocasión en la encuesta, participación sin la que nada de esto tendría sentido.
El Servicio de Estudios del BBVA se ha desmarcado con un análisis atípico sobre los efectos del Año Xacobeo para la economía gallega en la que presenta unas previsiones de crecimiento del PIB gallego entre 5 y 6 décimas para este año, 2 décimas para el siguiente y una décima adicional para el 2012. Estas mejoras se sustentan fundamentalmente en la mejora de los indicadores turísticos de Galicia, mejora de los índices de ocupación y por tanto, potenciación del atractivo de Galicia para el turismo nacional y extranjero.
Con esta tesis, toda la geografía española está plagada de acontecimientos festivo-religiosos que se podían potenciar más aún en la misma línea que se hace con el año Xacobeo en Galicia. Pienso fundamentalmente en celebraciones tan típicas como la Semana Santa, bastante extendida por toda la geografía hispana, acontecimientos primaverales religiosos como las romerias del Rocio, Virgen de la Cabeza, celebraciones del Corpus y bastantes fiestas menores en esta línea que se podrían exportar como reclamo turístico fuera de nuestras fronteras.
Hace unos días comentamos que habían sacado potitos halal para suplir las necesidad de comida procesada elaborada según las directrices musulmanas. No obstante esta no es la única forma según la cual las empresas sacan nuevos productos o adaptan los presentes para satisfacer las necesidades cumpliendo las directrices de una u otra religión.
No estoy hablando de las empresas que fabrican elementos puramente religiosos (como cálices o patenas) sino de empresas que tienen que adaptar su producto a las exigencias de una u otra religión. También hay empresas que fabrican para una u otra religión, por ejemplo cirios para iglesias.