
Cuando hablamos de inversiones, de colocar nuestros ahorros, de dejarnos llevar por muchos asesores, nos encontramos con muchos productos en donde no tenemos la suficiente información para decidir o la información que se suminitra es bastante sesgada. Desde hace unos meses, se han puesto de moda las emisiones de participaciones preferentes y están tomando amplio calado entre los inversores y ahorradores particulares.
Las participaciones preferentes son instrumentos financieros emitidos por cualquier sociedad que tienen unas características especiales. Estas características son:
- No otorgan derechos políticos al inversor (voz y voto en la junta general).
- La retribución pactada como pago de intereses se condiciona a la obtención de beneficios por parte de la sociedad emisora.
- Son instrumentos sin vencimiento determinado o indefinido, aunque el emisor se suele reservar el derecho de cancelación a partir del quinto año.
- En el caso de concurso de acreedores, la posición del inversor se encuentra justo delante de los accionistas si los hubiera.
Como vemos por las características que tienen, se pueden definir como un producto híbrido entre la renta fija y variable, dado que no son deuda exigible al no tener vencimiento determinado como las obligaciones, pero tampoco se pueden considerar acciones al carecer de lo derechos políticos intrínsecos de las mismas.

