
Cuando vi el artículo de Rodolfo Carpintier titulado “¿Porque es tan difícil emprender a partir de los 40?” me temía lo peor, los estereotipos de siempre sobre mayores: que no son ágiles, no son creativos, no quieren trabajar, no serán constantes…ya sabéis, las tonterías que se oyen por ahí. Es verdad que muchos mayores son así, y muchos jóvenes también, y si están sentados en una silla cómoda en una empresa donde mandan a muchos y no tienen que levantar dedo excepto cuando están comiendo en restaurantes caros pagado con la tarjeta de crédito de la empresa, pues se entiende que sean reacios a dejarlo todo.. Pero de esos hay muy pocos.
Al contrario, Rodolfo nos hablo de casos reales, de lo difícil que es cuando un ejecutivo está cobrando €200.000 al año y sobre la dificultad de tomar la decisión de dejarlo todo para iniciar un nuevo proyecto donde se cobrará nada o muy poco durante un tiempo y, cuando haya conseguido financiación, mantendrán un sueldo bastante por debajo del que renunciaron en el ejemplo que nos da el artículo.

No quería dejar pasar la noticia de que