
Cualquier resquicio es suficiente para ver buenas noticias. El Banco de España ha publicado hoy la morosidad de los créditos concedidos por nuestro sistema financiero aumentó en febrero hasta superar el 4%, cifra no vista desde finales de 1996. Además, un año antes la tasa apenas superaba el 1%.
¿Por qué hablo de buenas noticias? Porque el ritmo de incremento de la morosidad ha bajado. Si en enero la morosidad subió medio punto, en febrero subió sólo tres décimas. Yo, la verdad, no sé si esta ralentización podría calificarse de buena noticia.

